Los años 2021 y 2022 presentan una coyuntura con impactos para las industrias de alimentos y bebidas desde muchas direcciones. Las secuelas sobre el mercado de una pandemia que aún gravita en la mente del consumidor y los reguladores, una guerra en Europa que agravó la situación y la crisis de precios altos de insumos y materias primas iniciada en 2021 y un cambio de gobierno en el país, con nuevas autoridades en el Ejecutivo y el Legislativo, producto de un proceso electoral que impulsó a un grupo político al frente de la política pública, exigen un encuentro empresarial lleno de información, análisis y el tipo de estrategias y tendencias que marcan el futuro inmediato de nuestra industria.